jueves, 14 de septiembre de 2017

A través de la paciencia

Ya hace mucho que me preocupa, en una aboragine que carece de pausas, parece que no han encontrado hueco para presentarla. Con una sociedad que cada vez valora más la novedad, sin importar la calidad, preocupada cada vez más por el paso del tiempo, como un niño fatigado intentando embotellar toda el agua de un río, nos encontramos esta antigua herramienta que de vez en cuando añoramos.

Es quizás nuestra condición mortal el primer obstaculo que encuentra, pues en una vida contada en horas,minutos o segundos, sintiendo que cada instante vivido, es una bala ya usada, difícilmente prepararemos el jardin donde cultivar la madre de todas las ciencias.

El paso del tiempo, inexorable, intimida hasta el más valiente, muy lejos de vivir en el presente, el ser humano occidental vive entre un futuro posible y un pasado arrastrado, es por eso que sin saber donde ubicar lo que en esencia és, deja de prestarle atención.
Atrapados en una ilusión especulativa, esperando cumplir la profecía, el ser humano deja de observar el presente, y queda atrapado en un ensueño que mezclará sus deseos con la cadena del tiempo.

Quizás el primer paso para albergar paciencia, sea hallar tranquilidad, debido a nuestro nerviosismo, nuestra conciencia de que el tic-tac no se detiene, somos incapaces de deternos un instante.
Pero debemos encontrar seguridad, en qué, aquello que somos "Está ocurriendo", en qué, lo que está por venir "Está viniendo" y lo que ha ocurrido hace tiempo que dejo de ocurrir.
Si uno consigue tranquilizar su psique, no le costará entender que con paciencia, sabemos esperar, dejar de sufrir por lo que podría ser y no es, o saber prestar la atención que nuestro presente necesita.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Otra forma de amar

Harto de un amor etiquetado y encasillado, como caja de bombones sin sorpresas ni originalidad, representado una y otra vez con su excesivo maquillaje dejando poco a la imaginación, goteando la magia cual aceite de motor. Incapaces de mantener relaciones de ningun tipo, las de caracter amoroso siempre hacen sangrar al ser humano, un arma de doble filo que escasas veces empuñamos correctamente.

Inundados por la constantes representaciones de este, que abogan tan poquito por la naturalidad y la comprensión, la atención y la incondicionalidad. Solo empeora el entendimiento de algo que todavía nos queda mucho por comprender.

El amor aborrece la obsesión, brota como flor en primavera mutando en diferentes formas hasta concluir en el presente, añorar otra forma, otro lugar, desvirtuará sus colores. Por otra parte, nuestra inseguridad individual hará querer mantener el presente como una fotografía, y semejante esfuerzo titánico podría hacernos creer una de las mentiras más dolorosas en la historia del ser humano, creernos en posesión de alguien.

El sentimiento amor, es incondional, efímero y no universal, una declaración de amor como puede ser un "Te quiero" hace referencia a un instante, una forma singular de querer, que solo el autor de esas palabras entiende su magnitud.

Amantes y amados deben de comprenderse mutuamente, por encima de sus pretensiones y expectativas, que la actual forma de su amor es lo que tienen que disfrutar, apreciar y abrazar.
Sentir esa caricia como la última y la primera, sin desearla para siempre, sin echarla de menos.

La comprensión mutua, o simplemente comprender a alguien, puede empezar desde comprendernos a nosotros mismos, será muy dificil entender a alguien sin entenderte a ti mismo, y pretender que alguien lo haga por nosotros no será nuestra mejor opción.